Inicio Contacto Conócenos Sectores Noticias Boletines Servicios Revista Galería de fotos Agenda Cooperativas Interno
Noticias
Todas las noticias
Generales
Aceite de oliva
Aceituna de mesa
Agricultura ecológica
Caña de azúcar
Frutas y hortalizas
Frutos secos
Ovino-caprino
Lácteo
Herbáceos
Suministros
Tabaco
Vinícola
22 de Septiembre de 2011 - Sector: - Fuente: Agrodigital
El MARM y el ICO ponen en marcha la línea de financiación “ICO-Horticultura 2011” para facilitar préstamos a los agricultores afectados por la crisis E.coli
Esta línea de financiación estará dotada con 40 millones de euros
La Subsecretaria del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, María Felicidad Montero y el Presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), José María Ayala, han suscrito un Convenio de Colaboración para la puesta en marcha de la línea de financiación “ICO – Horticultura 2011” para que cualquier titular de explotación del sector hortícola pueda acceder a préstamos de capital circulante con un tipo de interés máximo del 3,5 por ciento y ningún tipo de comisión para el cliente.
A esta línea de financiación, que estará dotada con 40 millones de euros, podrán acceder por tanto los titulares de las explotaciones agrícolas que pertenezcan al sector hortícola, adquiriendo las sociedades cooperativas la consideración empresarial de PYME, y los empresarios agrarios que actúen de forma individualizada la de microempresas-PYME.
Los préstamos concedidos tendrán un importe máximo por cliente de 200.000 euros, en una o varias operaciones. Su duración será de 3 años, las cuotas tendrán vencimiento semestral y existirá la posibilidad de un año de carencia de principal. Los préstamos se tramitarán en las oficinas de las Entidades Financieras adheridas a la línea de financiación “ICO – Horticultura 2011”.
Con esta iniciativa el Gobierno de España promueve una medida de apoyo para los agricultores afectados por la retracción de la demanda de los productos hortícolas, como consecuencia de la crisis de E,Coli, con objeto de paliar la disminución de ventas y precios percibidos por los productores, facilitando el acceso a capital circulante para hacer frente a los gastos de las explotaciones.