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20 de Junio de 2008 - Sector: - Fuente: Eumedia
Nuevas normas de etiquetado para el aceite de oliva
Vuelve la vieja reclamación de Italia de etiquetar el origen nacional del aceite.
La vieja reclamación de Italia de etiquetar el origen nacional del aceite de oliva ha vuelto a salir a flote, con una nueva disputa que enfrenta a los productores españoles con ese país, al que apoyan el resto de los productores europeos. Un proyecto de Reglamento de la Comisión Europea que ha empezado a circular en el Comité de Gestión para modificar las normas de comercialización de ese producto obliga a etiquetar el origen del aceite, pero da a elegir a los envasadores entre la indicación de la procedencia comunitaria y la procedencia nacional.
Como ya ocurrió hace unos años tras la última revisión de la normativa que regula la comercialización del aceite de oliva, los ánimos han vuelto a encenderse debido a la negativa manifestada por todo el sector español a cualquier medida que pueda traducirse en un obstáculo para el comercio de su aceite. La Comisión Europea no da la razón ni a unos ni a otros, al optar por una posición más bien salomónica en la que propone que sean los operadores los que elijan la fórmula que más les convenga.
Actualmente la indicación del origen es voluntaria en aceite de oliva y la Comisión pretende extender a todo el etiquetado de los productos alimenticios una mención facultativa, con el fin de explotar el valor añadido de las producciones comunitarias frente a las producciones de países terceros.
En aceite de oliva, esa nueva propuesta de Reglamento tiene que ser todavía adoptada por la Comisión Europea tras los debates previstos en el Comité de Gestión, en el que serán abordados asimismo otros puntos importantes, como la introducción de una mención obligatoria de las mezclas de aceites de distintos orígenes nacionales, indicando si se trata de mezclas de aceites comunitarios, de aceites no comunitarios o de mezclas de aceites de la Unión Europea con aceites de países terceros.
Una mayor transparencia en la información al consumidor es el lema que la Comisión parece haber adoptado en la modificación de la normativa sobre etiquetado del aceite, a semejanza del espíritu que prima en su propuesta de modificación de la normativa general sobre etiquetado de productos alimenticios.
No obstante, la Comisión quiere seguir impidiendo que cualquier Estado miembro prohíba la comercialización en su territorio de mezclas importadas de aceites de oliva con otros aceites vegetales. Los Estados podrán, como ya ocurre en España, seguir desautorizando la producción nacional de esas mezclas para consumo interno, pero en ningún caso impedir su comercialización cuando tengan otras procedencias o cuando vayan destinadas a la exportación. La Comisión quiere perpetuar esa paradoja legislativa, en detrimento de los que piensan que el aceite de oliva debe permanecer puro, sin adulteraciones de esa naturaleza.